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8M.

por Andres Ortega

El oportunismo como siempre se hace presente sin conocer la génesis del mismo, en este año electoral el ejecutivo ofreció hasta un crédito violeta, que para criterio personal suena a discriminatorio y más aún cuando en el sistema de salud se identifica el color violeta como el conjunto de insumos médicos de emergencia, medicamentos y anticoncepción de emergencia destinado a la atención integral e inmediata de víctimas de violación sexual o violencia de género en centros de salud.

Partiendo de esto, el 8M se recuerdan protestas de trabajadoras textiles que exigían reducción de jornada, mejores salarios y fin del trabajo infantil. El incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en 1911 donde murieron muchas costureras marcó un hito en la lucha por la seguridad laboral, y el humo que salía de aquella fabrica por el consumo de los insumos textiles se veía negro con tintes violacios, simil al color que inclusive se utiliza para la eliminación de la violencia de genero.

El Día Internacional de la Mujer, que empezó a conmemorarse por la ONU en 1975 y dos años más tarde fue proclamado por su Asamblea, encuentra sus orígenes en las manifestaciones de las mujeres que, especialmente en Europa, reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre los sexos.

Si bien es cierto la búsqueda de condiciones igualitarias jamás debió de considerarse una lucha, ya que jamás ni siquiera debió establecerse una diferencia, ya que todos somos iguales bajo cualquier condición, de género, económica, social o de credo, entonces la lucha simplemente era un derecho que se les estaba violentado.

Por otro lado, la polarización de creencias si tiene su crítica, en los días sentidos, esta lucha ha generado condiciones de feminacizmo, en donde que ya existe una condición de odio hacia el otro género, y con criterios que desenfocan a la búsqueda per sé que género su lucha, la igualdad y no la superioridad, o aún pretender que por los años en las que fueron oprimidas se deben generar ideas que desenfoque en una sociedad.

La felicitación a todas aquellas mujeres que han sabido luchar por la garantía de sus derechos y han conseguido hacerse escuchar y más que nada entender que utilizar un pañuelo o un destinado color no significa que se deban ir en contra de una sociedad, si no se debe buscar un trato igualitario en garantías y derechos.

En este día la felicitación no solo debe ir aquellas mujeres que marchan o que salen con pañuelos, si no a todas aquellas que luchan en silencio todos los días desde cualquier ámbito de la vida, en sus trabajos, en sus hogares y que conocen el sentir de ser una mujer base en el núcleo de una sociedad.

Para ella; Mi Madre un ejemplo de temple y tesón, de amor y carácter, una de tantas mujeres virtuosas dignas de quitarse el sombrero.

Por: Edwin Mosquera G.

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