Lamentablemente las candidaturas políticas se han convertido ahora en es la búsqueda de un empleo, cuando los puestos de asignaciones de autoridades de elección popular, deben caracterizarse en el servicio a la colectividad, y no verlo como una opción laboral esperando que bajo argucias o con los anuncios a voces lleguen a despilfarrar el dinero que manejan.
En esta época de primarias y reelección, vemos a las autoridades ya electas que nuevamente dejan sus autos blindados, sus guardaespaldas y se bajan de su nube de poder para abrazar al pueblo, haciendo remembranza de sus nulas o efímeras obras, unos inclusive han colocado la primera piedra, de que, aún se desconoce, pero ya hicieron el bochinche de un elefante blanco.
En las redes sociales se observa que la candidatura más asequible es aspirar a una concejalía, es decir se está prostituyendo una curul en el concejo municipal, mientras se pretenda un cargo de elección como una opción laboral, existen varias autoridades que desde la concejalía han legislado a los cabildos de una manera extraordinaria, pero también existe el levanta manos que esperando alguna migaja del burgomaestre se suma a la mayoría, sin saber leer ni escribir sobre el tema.
Si bien es cierto es un derecho el elegir y ser elegido, pero también es un derecho que las autoridades tengan preparación y conocimiento de lo que van hacer, hay alcaldes que ya mismo culmina el periodo y aun no conocen el manejo de la cosa pública, creen que están sentados en el trono para llenar de funcionarios los municipios y pretender la aspiración de dirigir la provincia haciendo alarde de contratar a todos quienes le apoyen.
Todo cargo indistintamente en donde sea, debería convertirse en la sucesión o ascenso de quienes ya manejan el tema, en el caso de los gobiernos seccionales la elección de la primera autoridad cantonal debería debatirse en el adecuado comportamiento de un concejal, no siendo sumiso o un levanta manos, por qué, porque ella o él ya conocen el manejo de la cosa pública y conoce de las falencias de la administración que fiscalizar siendo un eco de la ciudadanía inclusive en la escucha de una silla vacía que por ahora no existe.
Suena discriminatorio, pero no lo es, lamentablemente vivimos una crisis política en donde que los actores no son elegidos por sus capacidades para gobernar, si no por el populismo o a ciegas apoyar a una bandera multicolor sin conocer ni siquiera de propuestas, sólo la aceptación de unas plumas doradas que se dice ser el líder y beneficiarse únicamente él y sus esbirros, olvidándose de las plumas multicolores que le dieron el nefasto triunfo.
Esto se trata de capacidades, de demostrar que aportas a la comunidad, si ya te dieron la oportunidad y la cagaste, con que cara te atreves a pedir nuevamente el voto o peor aún a aspirar una nueva nominación, demostraste tu incapacidad, da un paso al costado y deja a la gente que sí tiene ese don de servir y no busca sentarse en el cabildo para beneficio individual, del mejor lugar del mundo no tiene nada, sino de un ejemplo de descuido, negligencia y mala administración.
Por: Edwin Mosquera G.
