“Un estadista como Rodrigo Borja, no nace todos los días. Hizo un gobierno ejemplar, que ha sido reconocido por amigos y enemigos”, es la reflexión de Gilo Coloma, al iniciar la entrevista en el set de El Observador, a propósito del deceso del que en vida fue ex presidente de ecuatorianos.
Coloma, que fue uno de los iniciadores del partido Izquierda Democrática (ID), en Pastaza, conoció de cerca al ex líder de la agrupación política y no deja de señalar sus cualidades. Lo recuerda como un hombre serio, directo, práctico. Un caballero a carta cabal, al que jamás se le escuchó expresando otro lenguaje que no sea de altura, incluso para referirse a sus rivales políticos. Jamás se le vio en tarima haciendo bailes ridículos para captar la atención del público, a diferencia de la ola de politiqueros que le sucedieron.
Haciendo un poco de historia, la ID comenzó en 1978. En aquel entonces, hubo la oportunidad para una nueva alternativa política, ya que, eran tres los partidos los que capitalizaban las intenciones de votos. Esos partidos eran: conservadores, liberales y la Concentración de Fuerzas Populares.
Borja llegó por primera vez a Puyo, por referencias dadas por Vilem Kubes. Mantuvo una entrevista en la extinta radio Pastaza, del Sindicato de Choferes. Su discurso de socialismo democrático cuyo eje central es: justicia social con libertad, causó impactó y entonces, muchas personas empezaron a afiliarse, entre ellos, muchos profesores de los colegios Pompeya y Vicentino. Así se conformó el directorio, siendo el primer presidente: el hoy fallecido Cosme León.
Uno de los grandes legados de Borja para el país, aparte de las obras tangibles, fue su honradez comprobada y la de su equipo de trabajo. Con enemigos formidables como León Febrescordero y Abdalá Bucaram, nunca hubo ningún escándalo de corrupción, como si se dieron, en todos y cada uno de los gobiernos que le sucedieron.
Esto sirvió de ejemplo para todas las autoridades que triunfaron en el país, en otros cargos como alcaldías y prefecturas. Los recursos se los distribuyó con eficiencia, atendiendo importantes programas sociales como el programa de alfabetización Leonidas Proaño. Esto tomando en cuenta que el precio del barril del petróleo estaba en menos de 12 dólares y la recaudación de impuestos era mínima. Sin embargo, no endeudó al país. No tenía un mega equipo de comunicación que le siga como pelotón de tropa a todo lado, por el contrario, todo lo actuado fue de manera moderada, cuidando los sagrados recursos del erario nacional.
LEGADO PARA PASTAZA Y LA AMAZONIA
Fue en la presidencia de Rodrigo Borja que se dio paso a la cantonización de Santa Clara, por lo que al menos una calle debería llevar su nombre. Además se logró aprobar la ley 010, gracias a lo que se inyectaron mas de 2.500 millones de dólares, para una multiplicidad de obras en toda la Amazonía ecuatoriana.
