En el marco del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), que se desarrolla en Puyo, delegaciones, pueblos y organizaciones emitieron un pronunciamiento oficial en defensa de la cuenca del río Puyo, expresando su respaldo decidido a PAKKIRU, a la Comuna Ancestral San Jacinto del Pindo y a las 38 comunidades que conforman esta cuenca.
El pronunciamiento señala que el río Puyo no es un simple recurso hídrico: es Kawsak Yaku, agua viva, morada de seres espirituales que mantienen el equilibrio de la vida. Representa alimento, cultura, memoria, territorio y espiritualidad. Es un sistema vivo que sostiene la existencia y la identidad de quienes lo habitan y lo cuidan.
Se destaca además que la cuenca del Puyo no tiene fronteras artificiales: forma parte de un sistema mayor que conecta con el río Pastaza, el Marañón y, finalmente, con el Amazonas. Lo que ocurra en este territorio afecta a toda la cuenca y a la Amazonía entera.
El documento advierte que el deterioro de la calidad y cantidad del agua amenaza la seguridad hídrica de la región, vulnerando derechos fundamentales: al agua, a la salud, a la alimentación, a la cultura y los derechos de la naturaleza. Se advierte con preocupación que cuando un río pierde su capacidad de regeneración, deja de sostener la vida.
A la espera de la sentencia de la jueza constitucional que conoce el caso, el FOSPA exige:
– Reconocer a la cuenca del río Puyo como sistema vivo e interdependiente sujeto de derechos, conforme a la Constitución del Ecuador.
– Declarar vulnerados los derechos de la naturaleza, los derechos humanos y los derechos colectivos de los pueblos y comunidades afectadas por la degradación ambiental.
– Reparación integral de la cuenca: recuperación ecológica, tratamiento de aguas residuales, restauración de riberas, monitoreo comunitario y fortalecimiento de la gobernanza ancestral.
– Medidas de reparación integrales, participativas e interculturales, construidas con la voz y decisión de las comunidades.
