Por: Edwin Mosquera G.
La situación es crítica en el País de Manuelito, pese a que se vociferaba en campaña, que no te tocarían los subsidios de los combustibles, y que jamás se incrementara los pasajes, nos despertamos a inicio de mes, con la nueva tabla de incrementos de pasaje, por el concepto de la subida de los combustibles, básicamente se inicia el mes con el incremento y a mediados del mismo, exactamente el 12, se incrementara nuevamente los combustibles.
Si bien es cierto, el incremento de los combustibles, atacaba directamente a la clase media alta, dentro de los mal llamados targets sociales, que para conceptualización propia es más que una contextualización trillada a esferas sociales, ya que se indicaba que la mayoría de la población al utilizar medios de transporte popular no sería afectada, porque no se estaban incrementando las tasas por concepto de transporte.
La ANT señaló que las tarifas del transporte interprovincial e interprovincial permanecieron sin cambios desde 2021. La entidad explicó que la actualización responde al comportamiento de los costos operativos durante los últimos años. Los gremios del transporte solicitaron una revisión tarifaria desde 2025. Pero, asombrosamente ll ajuste tarifario coincidió con el cierre del esquema temporal de compensación para el transporte público interprovincial e interprovincial. Mediante el Decreto Ejecutivo 428, el Gobierno amplió durante nueve meses las transferencias directas para los propietarios de buses de estas modalidades. Teniendo en consideración que el último pago se realizó en julio de 2026.
Hay que reconocer que desde antes del ajuste del precio de los combustibles existiría un precio inicial en el 2025 de USD 1.80 por galón; y que con el ajuste inicial por decreto en septiembre 2025 a USD 2.80 por galón, y con el precio actual bajo bandas desde julio a agosto 2026, con un precio de USD 3.25 por galón se ha incrementado en un 80.5% respecto a la base del 2025, entonces se podría decir que justificación para el cobro, en cierto sentido si habría, ya que los transportistas no son los encargados de controlar el precio del combustible
Ahora, bien se habla solo del estudio del mantenimiento y costos de los transportistas, pero no se habla del impacto en la sociedad, acaso no se debió realizar una socialización previa en donde se indique el porqué de la subida de los pasajes, para que la ciudadanía esté preparada y pueda acceder al servicio sin ningún inconveniente, y no hacerlo entre gallos y media noche sorprendiendo al ciudadano de a pie, que muchas de las veces salen con las justas para regresar a su casa.
Bajo esas consideraciones, los dos sectores están afectados y según las circunstancias que se van sumando, no se está escuchando al pueblo, que es el mandante, si no solo se concentran en los mandos medios y autoridades que posiblemente jamás hayan utilizado un medio de transporte público.
