En la mañana de este martes 30 de junio, los responsables de los trabajos de la regeneración urbana tenían previsto abrir un nuevo frente de obras en la calle Atahualpa, a la altura de General Villamil. Pero los comerciantes del sector se pusieron y expresaron su rechazo argumentando que ya existen vías intervenidas por meses sin concluir y que nuevos cierres agravarán la crisis económica de sus negocios.
“No estamos en contra de la regeneración urbana, es necesaria para la ciudad, pero sí de la forma desordenada en que se está ejecutando”, manifestó uno de los comerciantes del centro. “Llevamos más de nueve meses con la calle 9 de Octubre parcialmente cerrada, sin avances visibles, zanjas abiertas y sin fecha cierta de finalización. ¿Cómo es posible que ahora quieran cerrar también Atahualpa si no terminan lo que ya empezaron?”.
Añadieron que el cierre de vías reduce drásticamente el flujo de clientes, impide la carga y descarga de mercadería y genera pérdidas que ya superan los miles de dólares mensuales. “Las pérdidas son cuantiosas: hay locales que han tenido que reducir personal o cerrar temporalmente. Sin un plan ordenado, la obra nos perjudica más de lo que nos beneficia”, puntualizó Yankuam Escobar
Los comerciantes exigen la suspensión inmediata de los trabajos: No iniciar intervenciones en calle Atahualpa ni otras vías hasta finalizar integralmente los frentes abiertos en 9 de Octubre, 27 de Febrero. Contar con un cronograma claro: Entregar un calendario detallado, con fechas de inicio y fin, y horarios de trabajo que afecten menos la actividad comercial. Vías alternas: Garantizar desvíos señalizados, paso peatonal seguro y presencia de agentes de tránsito mientras duren las labores. Un plan de contingencia: Evaluar compensaciones o facilidades para los negocios más afectados por los cierres prolongados.
El proyecto de regeneración urbana del centro de Puyo contempla renovación de alcantarillado, agua potable, adoquinado, aceras y señalización. Sin embargo, según los comerciantes, la ejecución ha sido irregular por falta de materiales, lentitud del contratista y falta de coordinación previa. “La obra debe ir por tramos: se termina una, se abre la siguiente. No podemos tener media ciudad cerrada al mismo tiempo”, coincidieron en señalar.
Al cierre de la mañana, el sector anunció que mantendrá la vigilancia y, de no haber respuesta favorable por parte del Municipio, evaluarán medidas de hecho para defender su fuente de ingresos.
