La Federación de la Nacionalidad Shuar de Pastaza (FENASH-P), por voz de su presidente Mesías Moncayo, emitió un pronunciamiento oficial en el que reconoce la legitimidad del XVIII Congreso de la CONFENIAE, celebrado los días 18 y 19 de septiembre en Unión Base, y brinda su respaldo al nuevo presidente de la organización, Efrén Nango, para el período 2026–2030.
Moncayo expresó el agradecimiento de la institución a las 11 nacionalidades y 23 organizaciones que respaldaron la candidatura de Severino Sharupi, quien representó una propuesta centrada en el fortalecimiento institucional, la defensa territorial, los derechos colectivos, los planes de vida, la autonomía organizativa y la economía comunitaria. Subrayó que, más allá del resultado electoral, estos lineamientos conforman una agenda necesaria que debe seguir siendo considerada para consolidar la unidad de la Amazonía.
«La unidad no significa uniformidad: significa reconocer nuestras diversidades y construir objetivos comunes para defender nuestros derechos y garantizar condiciones dignas», señaló el dirigente. Hizo un llamado a las organizaciones que se han distanciado o no se han sentido plenamente integradas a recuperar los espacios de encuentro, fortalecer la confianza y sumarse nuevamente a la construcción colectiva. La fuerza de la CONFENIAE, indicó, radica en la participación activa de sus bases.
La FENASH-P pone a disposición del nuevo Consejo de Gobierno las propuestas y líneas de trabajo elaboradas durante el proceso electoral, para que sean evaluadas e incorporadas a la planificación institucional. Exhorta a la CONFENIAE a consolidar una agenda regional construida de manera participativa, con prioridades claras, recursos y mecanismos de seguimiento, que fortalezca la autonomía, el gobierno propio y la defensa del territorio. Reafirma asimismo su voluntad de diálogo, cooperación y trabajo articulado con la nueva directiva encabezada por Efrén Nango.
«No existe neutralidad, existe determinación desde nuestra autonomía organizativa. Seguiremos trabajando por territorios protegidos, gobiernos propios fortalecidos, culturas vivas, economías comunitarias y derechos colectivos efectivos», concluyó Mesías Moncayo.
