Con la presencia de la jueza constitucional Dra. María Elena Núñez, en la comunidad de Cotococha se realizó el pasado lunes 5 de mayo del 2026, el Diálogo intercultural por el cuidado del rio con la finalidad de conocer de primera fuente la íntima relación entre el agua y las comunidades asentadas en las riberas del río Puyo.
Fue un espacio de encuentro, reflexión y memoria colectiva para compartir las voces, experiencias y hechos que han marcado la relación de las comunidades con este importante afluente. Este proceso busca fortalecer la conciencia comunitaria, la defensa del territorio y el compromiso colectivo por la protección de la vida, el agua y la Amazonía
El 24 de marzo de 2026 la Comuna Ancestral San Jacinto del Pindo originarios de la Tribu Indígena de Puyo, Pastaza Kikin Kichwa Runakuna – PAKKIRU, la Defensoría del Pueblo delegación Pastaza y el Vicariato de Puyo presentaron una demanda de acción de protección por la descontaminación del río puyo, símbolo histórico de nuestra provincia y fuente de vida para decenas de comunidades asentadas en sus riberas.
Lamentablemente durante las últimas décadas el crecimiento urbano acelerado y la falta de planificación han conducido a su contaminación la cual pone en riesgo la supervivencia de comuneros y a la pérdida de uno de los emblemas más importantes que tiene la ciudad de puyo y la provincia de Pastaza.
El río Puyo atraviesa gran parte de la ciudad, desde la parroquia Fátima, pasando por sectores urbanos y zonas cercanas a la Universidad Estatal Amazónica, enfrenta una grave problemática ambiental debido a la descarga constante de aguas servidas y desechos contaminantes.
Por varios años, gran parte de la ciudad ha descargado residuos directamente al río, afectando no solo al ecosistema, sino también a las comunidades indígenas asentadas en las orillas de la ribera del río Puyo. Entre las comunidades afectadas se encuentran Tarapoto, Wayuri y otras poblaciones amazónicas que todavía dependen de estas aguas para actividades diarias.
Los habitantes continúan utilizando el río para pescar, bañarse e incluso consumir agua, pese al evidente nivel de contaminación. La preocupación aumenta porque muchas de estas comunidades también viven del turismo comunitario, ofreciendo actividades recreativas y culturales en las aguas del río Puyo, exponiendo tanto a moradores como a visitantes.
Moradores señalan que el crecimiento acelerado y desordenado de la ciudad de Puyo, sin una adecuada planificación urbana y ambiental, ha provocado que hoy el problema de contaminación sea cada vez más difícil de controlar.
