– ¡Hola, compadre Indiscreto! ¡¿Cómo así pues lo vengo a encontrar leyendo la sagrada Biblia?! ¡Eso sí que es un verdadero milagro!
– Mire bien, compadre Ulbio, no es la Biblia; es un diccionario chino. Estoy aprendiendo el idioma mandarín.
– ¡Pero si ya es, pues! ¿Para qué quiere ser más?
– ¿Sí ya es qué, pues compadre? Hable claro.
– Mandarina, pues compadre. ¿No dice que está aprendiendo a ser más mandarina?
– ¡Mandarina será usted! ¡Y de cáscara gruesa! Le digo que estoy aprendiendo mandarín, el idioma que hablan en la China.
– ¡Ah! Siendo así, compadre, entonces… ¿Sabe cómo se dice noventa y nueve en chino?
– No… ¿Cómo?
– Ca-chi-chen, jajaja.
– ¿Sabe cómo se dice minifalda en chino?
– ¿Cómo compadre?
– Cachi-che-le-ve, jajaja.
– ¿Sabe cómo se dice suegra en chino?
– ¿Cómo se dice compadre?
– Me-ti-che, jajaja.
– Ya dejándonos de chistes, ¿sabe usted compadre quién sí debe estar aprendiendo muy bien a hablar en mandarín?
– ¿Quién compadre?
– ¡Nuestro prefecto, pues compadre!
– ¡¿En serio dice, compadre?!
– ¿No ve que ya lleva tres semanas en China? En el país de los piel amarilla y los bigotes templados.
– ¡¿Por allá andará pues?! ¡Razón que ya no se le ve en la entrega de dos obras semanales y solo la viceprefecta sale! Yo pensé que era estrategia política que la querían posesionar como candidata para la alcaldía de Arajuno. ¿Y cómo así ha ido a dar al otro lado del planeta? ¿Qué diciendo?
– No ve que después de las elecciones de la parroquia Shuar Pastaza, se ha ido a seguir un curso de: “Cómo levantar el Ánimo ante la derrota” con Jac Ma, jejeje.
– Si ha de ser compadre, y a estas alturas ya debe saber por lo menos como decir se perdió las elecciones en chino.
– ¿Y cómo se dice?
– Ya-che-jodió, jejeje.
– Ya, hablando serio… dicen que los chinitos, como son buena gente, han invitado a los técnicos de áreas estratégicas de la prefectura para participar en un taller de capacitación al más alto nivel, sobre cómo hacer grandes obras al estilo chino. Pero, como el prefecto es bien pilas y ha visto que de esta no tendrá otra oportunidad de visitar el país del dragón, se coló en el viaje y allá está también participando del taller… y de paso haciendo también un poco de turismo.
– Ojalá se quede, digo, ya me imagino entonces verlo bien mono puesto su quimono, su sobrero de paja en forma de cono y con dos bigotes de palillo, y saludando a su esposa desde China: Hola ¿Cómo está chin-chu-macho? Jajaja.
– Pero mientras él se anima por allá con las chinitas, por acá están que se desaniman totalmente sus chinitos.
– ¡¿Cómo así pues compadre?!
– El candidato a la alcaldía, el Pato García, ha salido a decir públicamente que ya no va para las elecciones, que da un paso al costado y que se busquen otro pato.
– ¡Ele! ¡Púchicas! Ahí sí, como se diría en chino: che-quedó chin-chu-pato. ¿Y eso? ¿A qué se debe ese quiebre menos pensado? Luego de tres años promocionando su imagen y ahora a la puerta del horno que quema el pan.
– Es porque ya ve que el candidato del movimiento amarillo, que sin ser chino, tiene todas las de ganar; y para pasar otro chasco como el de la parroquia Shuar, mejor ha dicho: con permisito dijo Patito y se fue para su rinconcito…
– Y Ahora, ¿qué dirá el prefecto desde China? Que se queda sin su chin-chu-lin.
– ¡¿Qué mas va a decir?!: Ya-che-cagó, jeje.
El mandarín chinchulín
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