– Dígame, compadre Indiscreto: ¿Qué pasó con ese dilema?… Al fin… ¿Fue varón o fue mujer?
– ¡¿Qué le pasa, compadre Ulbio?! Hable despacio… ¿Quién le dijo que voy a tener un hijo con la otra? ¿Cómo se llegó a enterar? Hable serio pués… ¡Cuidadito se llega a enterar mi esposa! ¡Dónde que me vaya con chismes! Ahí sí… se las arregla conmigo. Usted no me conoce, compadre; como bueno soy bueno, pero como malo también.
– Espere compadre, no se me sulfure de gana que yo no sé nada y suélteme que me arruga la camisa.
– ¿Y entonces cómo me viene con esas preguntas? Si es barón o es mujer. ¡A ver! ¡Dígame…
– ¡Pero… compadre! Yo estoy hablando de la política, de candidaturas. ¿No ve que había un dilema en Pachakutik? Que no se sabía qué mismo, si va hombre o va mujer. Unos decían que toca varón y otros que no, que ahora toca mujer; y se dio un despelote que no se sabía qué mismo. Por eso le pregunto a usted qué sabe.
– Ah, o sea que a eso se refería… Ya, ya; yo de gana me adelanté. Es que usted también me coge desprevenido viendo que también estoy con mi propio dilema… ¿Cómo quiere que reaccione? Pero verá compadre, usted no ha escuchado nada, calladito se le ve más bonito.
– No sé, compadre, allá usted con sus cosas; a mí no me meta en esa colada, porque ya sabe que hasta las pareces hablan… ¡¿Para qué se mete en camisa de once varas?!
– Bueno, compadre; mejor hablemos de la política. Ya se resolvió que va candidato barón mismo; eso dijeron desde un principio, lo que pasa que había un grupo que estaba alegando con el tema de la alternabilidad; que, si la vez pasada fue candidato hombre, ahora obviamente tocaba candidata mujer. Pero no es así como lo miran desde la nacional.
– ¡Chuta, compadre! ¡¿O sea que la dejaron a la pobre Silvia con los churos hechos?! Ella que ya venía haciendo campaña y visitando las comunidades con la ilusión que, como ahora toca mujer, ella sería la candidata idónea. La dejaron como quien dice, vestida y alborotada.
– Así es compadre; pero eso sí, no se quedó tan callada, hizo bochinche y les dijo de todo: que son unos machistas, patriarcales, que no cumplen con el principio de la alternabilidad y la inclusión que tanto predican, qué dónde queda el código de la democracia. En fin, dio guerra, no se quedó con los brazos cruzados, pero ya la decisión vino desde arriba y quedó descolada la pobre.
– Como en el bingo, le dijeron siga jugando, siga participando, que la próxima será la vencida. ¿Y entonces cómo le toman ellos el tema de la alternabilidad? A simple vista yo le daría la razón a doña Silvia: si la vez pasada fue candidato hombre, ahora le toca a una mujer… ¿No le parece?
– Ellos dicen que la alternabilidad significa que si ya tuviste una autoridad en el poder que ganó siendo varón ahora le toca a una mujer, como es el caso de Morona Santiago, donde el actual prefecto que es de Pachakutik siendo hombre ya no puede ir otro candidato hombre, toca participar con una mujer.
– Y por eso el despelote que se armó en la nacional que la delegación de Macas casi le pega al coordinador, porque ellos querían que sea otra vez candidato varón. Yo creo que esto en vez de unirlos más bien los divide y debilita políticamente.
– Pero no son los únicos; viera el despelote que también se armó en ADN: una pelea entre la directora y un candidato de apellido “Taan”, al que supuestamente lo han descolado por ser de las nacionalidades. Él también los acusó de racistas por no haberlo incluido siendo el más idóneo para ganar y además dizque es amigo, yunta, parcero del mismísimo Nobita.
– ¡Chúsica! ¡No me diga compadre! ¿Y en qué terminó ese despelote político? ¿Era también por el tema de la alternabilidad, lo quitaron por ser hombre y pusieron a una mujer?
– No, más bien era que ya tenían otra lista en la que no constaba su nombre y que ya había sido enviada a la nacional… ¡Y ya pues! Lo descolaron. Otro que se quedó peloteado. Pero la discusión sigue, luego resulta que tenía una demanda por alimentos, así que le dijeron: “vaya primero arregle sus asuntos” y la cosa se puso pior.
– Escuché que este viernes viene el mismo presidente Noboa, ¿Será para arreglar este despelote?
– Ojalá, compadre; porque este asunto se pasó de la raya y ya hablan hasta de demandas judiciales. Ojalá el Nobita pueda a ponerlos en orden ya que esto no le beneficia en nada, en vez de estar unidos para triunfar más bien están fomentando la división y la confrontación.
– Chuta compadre, preocupante está la cosa con estos políticos; pero más me preocupa su asunto personal, lo que me dijo me dejó pensando… ¿Cómo va a resolver ese despelote? después va a resultar también que quiere ser candidato con juicio de alimentos.
– Eso a usted no le importa… ¡Metiche! Y cuidadito con esa boca si quiere seguir siendo mi compadre.
