Desde el día martes se viene ejecutando en la audiencia de acción de protección por los derechos del río Puyo, interpuesta por varias organizaciones y líderes comunitarios tanto de la Comuna San Jacinto como de PAKKIRU en contra de las instituciones que han omitido sus responsabilidades de precautelar el agua y ciudad el medio ambiente, entre ellas, el Municipio de Pastaza, Municipio de Mera, la EMAPAS, el Gobierno Provincial de Pastaza y el Ministerio del Ambiente.
El hecho es que el río Puyo está altamente contaminado y con ello poniendo en riesgo la vida de las comunidades asentadas río abajo que dependen para su supervivencia de este importante afluente.
La audiencia se instaló a las 9:00 del día martes y los días transcurrieron con largas jornadas de trabajo escuchando las partes y recogiendo los testimonios de los diferentes sectores y personas que se sienten afectadas.
Esta es la primera vez que se da en la provincia de Pastaza un caso de esta magnitud de determinar al río Puyo como sujeto de derechos como lo manda la Constitución de la República desde que se estableció los derechos de la naturaleza.
En este sentido, desde el pasado mes de marzo se presentó la demanda en contra de los diferentes actores a los cuales se les exige una reparación por los daños causados que desde hace muchos años se ha venido contaminando no solo el río de Puyo sino también de los afluentes que lo alimentan.
Los efectos de la contaminación del río, lo reciben las comunidades que dependen de sus aguas ahora contaminadas que afecta a la pesca, factor importante para la vida de las familias y también a todo lo que tiene que ver a la utilización de sus aguas y en la parte del turismo.
Con ello, lo que se quiere en primera instancia que se acepte la demanda, que se dicte una sentencia y que esta se cumpla como lo determina la ley para que no quede todo en letra muerta, sino que se haga una verdadera reparación de los daños para garantizar la vida de las personas y de las futuras generaciones.
A la demanda se han sumado también otros colectivos que luchan por la defensa de la naturaleza, el cuidado del medio ambiente y la defensa de la Pachamama, el apoyo incondicional de la Defensoría del Pueblo ha sido pieza clave para llegar hasta este momento histórico.
